La palabra «artrosis» suele generar preocupación. Muchas personas la asocian automáticamente con dolor, limitaciones físicas o incluso con la necesidad de una cirugía. Sin embargo, los especialistas coinciden en que la realidad es mucho más compleja y que tener artrosis no significa necesariamente perder calidad de vida.
En una entrevista para Buen Vivir, el traumatólogo Julio Tarabini explicó qué ocurre en las articulaciones cuando aparece esta condición y cuáles son las herramientas disponibles para prevenir su progresión y mejorar los síntomas.
¿Qué es la artrosis?
La artrosis es un proceso degenerativo que afecta las articulaciones y que se caracteriza por el desgaste progresivo del cartílago articular, el tejido que recubre los extremos de los huesos y permite que se deslicen suavemente entre sí.
Cuando este cartílago comienza a deteriorarse, pueden aparecer síntomas como dolor, rigidez o limitación del movimiento. Sin embargo, no todas las personas con artrosis presentan molestias.
«Muchas veces encontramos personas con artrosis avanzada que continúan realizando actividad física y llevando una vida completamente normal porque no tienen dolor«, explicó Tarabini.
No siempre está relacionada con la edad
Aunque suele asociarse al envejecimiento, la artrosis no depende exclusivamente de los años.
El especialista señaló que existe un proceso de envejecimiento articular que puede comenzar incluso en edades tempranas. Hoy, gracias a estudios de imagen como la resonancia magnética, es posible detectar cambios degenerativos en articulaciones de personas jóvenes.
Lo importante es entender que la presencia de desgaste no siempre implica enfermedad ni deterioro funcional.
¿Por qué duele una articulación con artrosis?
El dolor puede aparecer por diferentes mecanismos.
Por un lado, existe la inflamación de la articulación. Por otro, el desgaste del cartílago puede generar alteraciones mecánicas que afectan el movimiento normal de la articulación.
A medida que el cartílago se deteriora, pueden liberarse pequeños fragmentos que provocan rozamientos o bloqueos parciales, generando molestias y limitando algunos movimientos.
El movimiento es parte del tratamiento
Durante años se creyó que las personas con artrosis debían reducir al máximo la actividad física. Sin embargo, actualmente se sabe que el movimiento adecuado es una de las herramientas más importantes para preservar la función articular.
«Ni el exceso ni la inmovilidad son buenos. Lo importante es realizar ejercicio adaptado a cada situación», señaló el especialista.
La actividad física ayuda a mantener la fuerza muscular, mejorar la movilidad y reducir la carga que reciben las articulaciones.
Por eso, programas de fisioterapia y ejercicios supervisados suelen formar parte fundamental del tratamiento.
El peso corporal también influye
Las articulaciones de apoyo, especialmente la cadera y las rodillas, son las que más sufren las consecuencias de la sobrecarga mecánica.
Según explicó Tarabini, cada kilo de peso adicional genera una carga mucho mayor sobre determinadas articulaciones durante la marcha.
Por esta razón, mantener un peso saludable puede contribuir significativamente a disminuir el dolor y mejorar la movilidad.
¿La cirugía es inevitable?
Una de las mayores preocupaciones de quienes reciben un diagnóstico de artrosis es la posibilidad de terminar en una cirugía.
Sin embargo, el especialista aclaró que la cirugía representa solo una de las opciones terapéuticas disponibles y generalmente se considera cuando los tratamientos conservadores ya no logran controlar los síntomas o cuando la calidad de vida se encuentra seriamente afectada.
Actualmente existen múltiples estrategias no quirúrgicas que incluyen fisioterapia, ejercicio terapéutico, control del peso corporal, cambios en los hábitos de vida y tratamientos específicos según cada caso.
Consultar a tiempo marca la diferencia
La artrosis es una condición frecuente, pero no debe asumirse como una sentencia inevitable de dolor o limitación.
Detectar los síntomas tempranamente, consultar con profesionales especializados y adoptar hábitos saludables puede ayudar a preservar la movilidad, reducir las molestias y mantener una buena calidad de vida durante muchos años.
Porque, como destaca el doctor Tarabini, el objetivo no es solamente vivir más años, sino vivirlos con movimiento, autonomía y bienestar.
CONSULTORIO TARABINI Dr. Julio Tarabini
Trastornos osteoarticulares Tratamiento y rehabilitación de afecciones del aparato locomotor
Lic. Sandra Fugazot – Fisioterapeuta y Coach en Salud
La fisioterapia facilita la recuperación de la funcionalidad Acompañando al paciente en su proceso de recuperación. @consultoriotarabini
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