La astrología va mucho más allá de los horóscopos diarios. Según explica Jorge Valls, director de la Escuela de Misterios, una carta astrológica es una imagen precisa del cielo en el momento exacto del nacimiento, única para cada persona y cargada de información personal.
Cada planeta ocupa una posición específica y actúa sobre distintas áreas de la vida, conocidas como casas astrológicas. De acuerdo a esa ubicación, su influencia puede manifestarse de forma armónica o desafiante, iluminando u oscureciendo aspectos concretos de nuestra experiencia.
Un rasgo distintivo de este enfoque es el vínculo entre astrología y mundo angelical. Cada grado de la carta está asociado a una energía particular, lo que permite trabajar conscientemente aquellas zonas que necesitan mayor equilibrio y claridad.
En la Escuela de Misterios se realizan estudios personalizados y tratamientos con tinturas alquímicas, orientados a acompañar procesos personales y favorecer el bienestar integral, más allá de la simple predicción.
Para quienes desean formarse seriamente, el curso de astrología tiene una duración de tres años y puede realizarse de forma presencial u online, adaptándose al ritmo de cada estudiante. Una propuesta para aprender astrología como herramienta de autoconocimiento profundo.