Metales pesados y toxicidad cotidiana
Vivimos expuestos, muchas veces sin notarlo, a metales pesados, tóxicos ambientales y nanoplásticos que ingresan a nuestro cuerpo a través del aire, el agua y los alimentos. En la Clínica del Vivir, la Dra. Marta Ferrari explica que esta carga acumulativa puede generar desequilibrios profundos si no se detecta y trata a tiempo.
La gota de sangre como herramienta clave
Antes de iniciar tratamientos como la ozonoterapia, el equipo realiza el estudio de la gota de sangre, que permite evaluar el nivel de estrés oxidativo, la oxigenación de los glóbulos rojos, la presencia de metales pesados y la toxicidad hepática. Este análisis es fundamental para personalizar cada abordaje y definir el tratamiento más adecuado para cada paciente.
Oxigenar, limpiar y acompañar
El ozono ayuda a mejorar la oxigenación y a reducir los radicales libres, pero cuando hay metales pesados el enfoque debe ser diferente. En esos casos, la quelación es una de las herramientas disponibles para acompañar la limpieza del organismo, aunque siempre dentro de un plan integral que contemple múltiples apoyos terapéuticos.
Un cambio de hábitos para vivir mejor
La limpieza de la sangre no alcanza sin un cambio de hábitos sostenido: reducir ultraprocesados, azúcar y aditivos, cuidar el descanso, limitar pantallas, apagar el wifi por la noche y generar mayor conciencia desde la infancia. Buen Vivir no tiene edad: se trata de elegir, día a día, vivir más y mejor.