La sustentabilidad ya no es una opción, es una responsabilidad compartida. En Buen Vivir conversamos con Isabelle Chaquiriand, decana de la Facultad de Ciencias de la UCU y CEO de ATMA, sobre el compromiso real de la industria con la economía circular y el cuidado del medio ambiente.
En el último año, ATMA logró reducir más de 120.000 kilos de plástico puestos en el mercado, como resultado de una estrategia que integra reciclaje, ecodiseño y optimización de procesos. La empresa trabaja para usar exactamente la cantidad de material necesaria, sin excedentes, y asegurar que cada producto pueda reutilizarse y reciclarse.
Este enfoque se complementa con inversiones en maquinaria eléctrica, menor consumo de agua y reducción de la huella de carbono. En los últimos cinco años, ATMA incrementó un 30% el reciclaje de sus productos, recuperando cerca de 4.000 toneladas de plástico que volvieron a integrarse en nuevos usos.
La economía circular también necesita del compromiso ciudadano. Separar residuos y elegir marcas responsables es parte del cambio. En Buen Vivir destacamos iniciativas como la de ATMA, que demuestran que es posible producir, consumir y cuidar el planeta al mismo tiempo.