A nadie le gusta pensar que se está volviendo viejo, así que si tienes 40 te emocionan los artículos que proclaman que los 40 son los nuevos 30.
Igualmente, las personas en sus 70 se animan con las sugerencias de que con los avances en nutrición y cuidado de la salud apenas están saliendo de la mediana edad
Se corrio la franja de 10 años?
Eso significa que nos oponemos a que se nos designe como viejos cuando vemos a los ancianos representados como frágiles, sedentarios, enfermos y hasta una carga para la sociedad.
Por supuesto que la vejez es una realidad y a las personas mayores se les debe tratar con respeto y dignidad.

La vista, el oído, la memoria, la masa muscular, fortaleza de los huesos, los procesos de recuperación están destinados a decaer.
Y por supuesto, las personas más viejas son más vulnerables a toda una gama de enfermedades.

En lugar de lamentar la pérdida de la juventud, deberíamos enfocarnos en las experiencias y conocimiento que adquirimos con la edad y darnos cuenta de cuánto mejor podemos manejar situaciones.
Cuando las personas mayores se sienten mal, no deberían suponer que todo se debe a la avanzada edad.
Por encima de todo, a medida que envejecemos, nunca deberíamos dejar de tratar de estar más saludables y creer que siempre hay muchas cosas que todavía podemos hacer.
Si adoptamos esta actitud, tendremos probabilidades de vivir más y disfrutar de esos años.
Resulta que podría ser una estrategia sensata, una que puede ser realizable y mejorar la calidad de vida.
En 2003, los investigadores Hannah Kuper y Sir Michael Marmot (famosos por demostrar el impacto que el estatus socioeconómico puede tener en nuestra salud y expectativa de vida) realizaron un amplio estudio en el que a los participantes les hicieron la misma pregunta: ¿cuándo empieza la vejez?
Las respuestas variaron, por supuesto, pero lo que Kuper y Marmot encontraron fue que aquellas personas que pensaron que la vejez empezaba antes probablemente habrían sufrido un ataque cardíaco, tendrían enfermedad coronaria o pobre salud física en general al hacerles un seguimiento de seis a nueve años después.
Los participantes en este estudio fueron parte del llamado Whitehall II, un estudio longitudinal de más de 10.000 funcionarios públicos que trabajaban en Londres. La investigación es sólida y a los participantes se les hicieron un conjunto de preguntas.
Eso significó que Kuper y Marmot pudieron establecer que otros factores como el nivel de empleo no podían relacionarse a las diferencias en los resultados de salud.
Una idea es que la respuesta a la sencilla pregunta de cuándo empieza la vejez realmente provee mucha más información sobre una persona que lo que se podría creer.
Podría ser, por ejemplo, que la pregunta estimula a las personas a pensar sobre su propia salud física, y si tienen problemas de salud preexistentes o un estilo de vida pobre, podrían no sentirse muy bien y tender a pensar que la vejez se aproxima más rápido.
Las personas que piensan que la vejez llega a una edad más temprana también podrían ser más fatalistas y menos inclinadas a buscar ayuda para sus condiciones médicas o adoptar una rutina más saludable, creyendo que la decrepitud es inevitable.
Podrían, por ejemplo, presumir que los más viejos son frágiles así que empiezan a caminar deliberadamente más lento o disminuir el ritmo cuando eso es precisamente lo que no deberían estar haciendo por el bien de su salud física y mental
Podrían pensar que por la edad van a olvidar cosas, así que dejan de depender de su memoria. Hasta es posible que el estrés de estar aferrado a esas ideas negativas sobre la edad contribuya a la inflamación crónica y más problemas de salud a largo plazo.
De manera que confirmar el estereotipo de la persona mayor podría incrementar los precisos problemas que se temen.
Y por supuesto, todo esto podría también ser cierto a la inversa.La gente que piensa que la vejez empieza más tarde en la vida podría estar más consciente de su salud y estado físico y, entonces, dar pasos activos para mantenerse mejor.
Se creen más jóvenes, por ende se comportan más jóvenes, creando un círculo virtuoso. Las personas que creen que la vejez empieza más tarde en la vida pueden estar más conscientes se su salud y estado físico.
Hay gente que interpreta q la vejez más positivamente, como un período en el cual aprender nuevas cosas y hacer nuevos planes, por ejemplo, vivían más tiempo en promedio.