El consumo problemático de alcohol y drogas es una realidad que muchas veces se intenta minimizar. Sin embargo, las cifras muestran otra cosa: Uruguay se encuentra entre los países con mayor consumo en la región y se estima que más de 370.000 personas presentan algún tipo de uso problemático.
En este contexto, Buen Vivir abordó esta temática junto al doctor Matías Ibáñez, especialista en adicciones y director de Clínica Pellet Uruguay, quien presentó un enfoque innovador para el tratamiento de estas patologías.
Un problema que atraviesa a toda la sociedad
El consumo no distingue edades ni contextos. Puede comenzar de forma ocasional, pero en muchos casos evoluciona hacia una dependencia que impacta en la salud física, mental y en los vínculos personales.
Alcohol, drogas ilegales e incluso otras conductas adictivas como la ludopatía forman parte de un escenario complejo que requiere abordajes integrales y sostenidos en el tiempo.
Un tratamiento innovador: implantes subdérmicos
Una de las propuestas que se está implementando en Uruguay es el uso de implantes subdérmicos, conocidos como “pellets” que liberan de forma gradual medicamentos utilizados desde hace años en el tratamiento de adicciones, como el disulfiram (para alcohol) y la naltrexona (para drogas).
Estos implantes se colocan a nivel abdominal mediante un procedimiento ambulatorio y permiten que el fármaco actúe de manera continua durante varios meses.
El objetivo es doble: por un lado, reducir el deseo de consumo; por otro, generar una reacción adversa en caso de que la persona consuma, lo que actúa como un fuerte disuasivo.
La importancia de la adherencia al tratamiento
Uno de los grandes desafíos en el tratamiento de adicciones es la adherencia. Muchos pacientes abandonan la medicación oral, lo que facilita las recaídas.
En este sentido, los implantes representan una herramienta útil, ya que eliminan la necesidad de tomar medicación diaria y aseguran la continuidad del tratamiento durante un período prolongado.
Un abordaje integral
Más allá del dispositivo, los especialistas coinciden en que ningún tratamiento funciona de manera aislada. El acompañamiento médico, psicológico y social es fundamental.
El proceso incluye evaluación clínica previa, controles médicos y un equipo multidisciplinario que trabaja en la contención del paciente y en la reconstrucción de hábitos.
Durante el tiempo que dura el efecto del implante (aproximadamente entre 6 y 7 meses) se busca generar cambios profundos en el estilo de vida, fortaleciendo herramientas que permitan sostener la recuperación en el tiempo.
Una oportunidad para cambiar
Las adicciones suelen ir acompañadas de aislamiento, deterioro de vínculos y pérdida de proyectos personales. Por eso, cada instancia de tratamiento representa una oportunidad para reconstruir.
Si bien no existen soluciones mágicas, contar con nuevas herramientas amplía las posibilidades de abordaje y recuperación.
Consultar es el primer paso
Muchas veces son los familiares quienes dan el primer paso y buscan ayuda. Acercarse a un equipo especializado permite evaluar cada caso de forma individual y definir el mejor tratamiento posible.
El mensaje es claro: las adicciones se pueden tratar, y pedir ayuda a tiempo puede marcar una diferencia decisiva.
CLÍNICA PELLET URUGUAY
Dr. Matías Ibañez Director médico y especialista en adicciones
@clinicapelleturuguay 092 353 883