No todas las heridas son iguales ni todas se resuelven con un tratamiento casero. Lucía García, directora de una clínica especializada en heridas, explicó que las lesiones pueden tener diferentes causas y que una correcta valoración es fundamental para determinar el tratamiento adecuado.
Entre las lesiones que más reciben en la clínica se encuentran las úlceras venosas, relacionadas con la insuficiencia venosa crónica. Según explicó García, antes de llegar a una úlcera pueden aparecer arañitas, várices y edema en las piernas. La edad, el sedentarismo, la obesidad y factores hereditarios pueden favorecer su aparición.
Un dato importante es el tiempo de cicatrización: una herida debería mostrar un proceso de cierre espontáneo aproximadamente durante las primeras tres semanas. Si esto no sucede, es recomendable consultar a un profesional para determinar qué está impidiendo la cicatrización. Las infecciones, tratamientos inadecuados o el uso de productos sin indicación pueden complicar la evolución.
En el caso de las úlceras venosas, la compresión es una parte fundamental del tratamiento. Sin embargo, no existe un único sistema adecuado para todas las personas: antes de indicarlo se debe evaluar al paciente, especialmente para descartar alteraciones arteriales. El abordaje puede complementarse con ejercicio y diferentes tratamientos según las necesidades de cada caso.