Los ejercicios hipopresivos se han vuelto cada vez más conocidos, pero todavía existen dudas sobre cómo se realizan, para qué sirven y quiénes pueden practicarlos. Ana Tacón, profesora de Educación Física y directora de Exerson, explicó que se trata de una técnica que trabaja especialmente el suelo pélvico y la faja abdominal, además de favorecer una mayor conciencia corporal.
Uno de los principales beneficios está relacionado con el fortalecimiento de la zona abdominal y el suelo pélvico. Aunque muchas veces se los vincula exclusivamente con las mujeres y el período posterior al embarazo, la técnica también puede ser practicada por hombres. Además, puede ser una herramienta para mejorar la postura y trabajar la musculatura que sostiene el cuerpo.
Durante la entrevista también se derribó un mito frecuente: hacer ejercicio durante una hora no compensa permanecer sentado durante todo el resto del día. Mantenerse activo, caminar, andar en bicicleta y buscar movimiento en las actividades cotidianas también forma parte de un estilo de vida saludable. A su vez, Tacón destacó la importancia de conservar una buena masa muscular a medida que pasan los años, ya que contribuye a prevenir lesiones y mantener la autonomía.
A diferencia de los abdominales tradicionales, los hipopresivos buscan trabajar con una técnica respiratoria y postural específica, que incluye la llamada apertura costal y una apnea. La postura es fundamental para realizar correctamente el ejercicio y aprovechar sus beneficios. Los resultados pueden aparecer de manera progresiva: algunas personas perciben desde el comienzo una sensación de bienestar y relajación, mientras que otros cambios requieren varias semanas o meses de práctica.