Estrés, mala alimentación, falta de sueño, sedentarismo y exposición constante a sustancias químicas presentes en el ambiente forman parte de una realidad cotidiana que impacta directamente en nuestra salud. Según el doctor Jesús Costa, médico con más de 30 años de experiencia en medicina integrativa, gran parte de los problemas de salud actuales están vinculados al estilo de vida moderno y a un estado de inflamación crónica que afecta a millones de personas.
Durante una entrevista en Buen Vivir, Costa explicó que la biología humana no ha cambiado sustancialmente en cientos de miles de años, pero sí lo ha hecho el entorno en el que vivimos.
«Nuestra biología es la misma de hace miles de años. Lo que cambió fue el ambiente: la alimentación, el estrés, la calidad del sueño, la exposición a sustancias químicas y la forma en que vivimos», señaló.
El síndrome metabólico: una epidemia silenciosa
Uno de los conceptos centrales abordados por el especialista fue el síndrome metabólico, también conocido como resistencia a la insulina. Se trata de un conjunto de alteraciones que incluyen aumento de la glucosa, hipertensión arterial, triglicéridos elevados, acumulación de grasa abdominal y mayor riesgo cardiovascular.
Según Costa, este cuadro suele ser consecuencia de hábitos poco saludables mantenidos en el tiempo.
«La mala alimentación, el estrés constante, la falta de descanso y los picos repetidos de glucosa e insulina generan inflamación y favorecen el desarrollo de enfermedades crónicas», explicó.
El médico destacó que muchas personas llegan a consulta consumiendo varios medicamentos de forma simultánea para controlar diferentes síntomas, sin abordar necesariamente las causas que originaron esos desequilibrios.
La importancia del sueño, la alimentación y las emociones
Desde la perspectiva de la medicina integrativa, la salud no depende únicamente de la ausencia de enfermedad, sino de un equilibrio entre distintos factores físicos, emocionales y ambientales.
Costa destacó la importancia de respetar los ritmos biológicos, dormir adecuadamente, mantener vínculos saludables, gestionar el estrés y adoptar una alimentación basada en alimentos frescos y poco procesados.
«La promoción de la salud pasa por la educación y por brindar herramientas para que las personas puedan participar activamente en el cuidado de su bienestar», afirmó.
Microbiota y digestión: piezas clave para la salud
Otro de los temas abordados fue el papel de la microbiota intestinal y la salud digestiva. El especialista recordó que una buena digestión es fundamental para la absorción de nutrientes y el correcto funcionamiento del organismo.
En este contexto, llamó a revisar de forma individualizada el uso prolongado de determinados medicamentos, especialmente aquellos destinados a reducir la acidez gástrica, cuyo consumo debe estar siempre supervisado por profesionales de la salud.
Un enfoque que integra distintas dimensiones
La medicina integrativa propone considerar a la persona de manera global, contemplando aspectos físicos, emocionales, nutricionales y sociales.
Para Costa, el desafío actual consiste en combinar los avances de la medicina convencional con estrategias de prevención y promoción de hábitos saludables que permitan mejorar la calidad de vida.
«Hoy más que nunca necesitamos mirar a la persona en su conjunto. La alimentación, el sueño, las emociones, las relaciones y la actividad física forman parte de la misma ecuación cuando hablamos de salud», concluyó.
En tiempos donde el estrés y los hábitos poco saludables parecen haberse vuelto la norma, la medicina integrativa plantea una invitación a volver a lo esencial: cuidar el cuerpo, la mente y el entorno como parte de una misma estrategia de bienestar.