El Dr. Jesús Costa, especialista en medicina integrativa, explica en Buen Vivir por qué el sueño reparador es una piedra angular de la salud. El sueño regula el ritmo circadiano, permite la reparación del organismo y ayuda a “resetear” procesos inflamatorios: su alteración crónica se asocia con mayor riesgo de obesidad, diabetes, problemas inmunitarios, trastornos del ánimo y enfermedades neurodegenerativas.
Costa subraya que muchos sedantes “anestesian” el cerebro y no sustituyen la calidad del sueño profundo; ese sueño profundo es clave para la maduración de células defensivas (linfocitos T y natural killer) que nos protegen frente a tumores y otras amenazas. Además, la falta de sueño mantiene activado el sistema simpático (el “acelerador”) y reduce la acción del nervio vago (el “freno” antiinflamatorio), lo que favorece inflamación crónica.
¿Qué hacer ya? Entre las medidas prácticas que recomienda el especialista están: adoptar horarios regulares (respetar el ritmo día/noche), limitar pantallas antes de dormir, priorizar hábitos que favorezcan sueño profundo (rutinas de descanso, ejercicio diurno, buen manejo del estrés) y consultar con un profesional si persisten los problemas. El Dr. Costa recuerda que en algunos casos la melatonina u otras estrategias pueden ayudar, pero deben ser indicadas y dosificadas por un médico según cada persona.
Si te cuesta dormir y notas cansancio persistente o cambios de ánimo, pide una consulta: dormir bien es invertir en salud y en años de calidad de vida.