Mantenerse activo es una de las claves para vivir más y mejor. El ejercicio no solo fortalece los músculos, sino que también mejora la movilidad, la postura, el equilibrio y la calidad de vida. En este contexto, el Pilates y los ejercicios hipopresivos se presentan como una combinación cada vez más elegida por personas de todas las edades.
Conversamos con Ana Laura Tacón, profesora de fitness, Pilates y abdominales hipopresivos, quien explicó los principales beneficios de estas disciplinas.
Pilates: mucho más que flexibilidad
Aunque muchas personas asocian el Pilates únicamente con el estiramiento o creen que está dirigido exclusivamente a las mujeres, la realidad es muy diferente.
«El Pilates es para todo el mundo: hombres, mujeres, jóvenes, adultos mayores y también deportistas», explica Ana.
Entre sus principales beneficios se destacan:
- Mejora de la flexibilidad.
- Fortalecimiento de la musculatura profunda.
- Mayor movilidad y rango articular.
- Mejor coordinación y equilibrio.
- Prevención de lesiones.
- Mejora del rendimiento deportivo.
Uno de los pilares del método es el trabajo del «powerhouse», el centro del cuerpo, conformado por la musculatura profunda del abdomen y el suelo pélvico.
La importancia del equilibrio
En Pilates, el equilibrio ocupa un lugar central. Trabajar la fuerza mientras se desafía la estabilidad permite desarrollar un mejor control corporal y una mayor coordinación.
Además, estos ejercicios representan un estímulo diferente para el organismo, haciendo que el entrenamiento resulte más completo y funcional.
¿Qué son los ejercicios hipopresivos?
Los ejercicios hipopresivos son una técnica específica orientada a fortalecer la zona media del cuerpo y el suelo pélvico disminuyendo la presión intraabdominal.
A diferencia de los abdominales tradicionales, que aumentan esa presión, los hipopresivos resultan especialmente indicados para personas que presentan:
- Diástasis abdominal.
- Debilidad del suelo pélvico.
- Incontinencia urinaria.
- Otras condiciones en las que los abdominales clásicos no son recomendables.
Postura y respiración: la base de la técnica
La práctica de los hipopresivos combina dos aspectos fundamentales:
- Corrección postural.
- Control respiratorio.
Antes de aprender la apnea característica de esta técnica, es fundamental adquirir una correcta alineación corporal. Mantener una buena postura, elongar la columna y coordinar adecuadamente la respiración permite obtener mejores resultados.
Según explica Ana, esta forma de respirar también favorece la sensación de bienestar, mejora la capacidad respiratoria y estimula el nervio vago, asociado a la relajación y la reducción del estrés.
Hipopilates: una propuesta integral
Ana desarrolló una modalidad que combina Pilates con ejercicios hipopresivos, a la que denomina Hipopilates.
Durante la clase se trabaja todo el cuerpo mediante ejercicios de piernas y brazos propios del Pilates, mientras que los hipopresivos se enfocan en fortalecer la zona media y el suelo pélvico, evitando movimientos que aumenten la presión abdominal.
Esta combinación permite integrar fuerza, estabilidad, postura, respiración y conciencia corporal en una misma sesión.
Beneficios para el cuerpo y la mente
Además de sus beneficios físicos, tanto el Pilates como los ejercicios hipopresivos invitan a concentrarse plenamente en el movimiento y la respiración.
Esa atención consciente favorece la reducción de la ansiedad, ayuda a disminuir el estrés y promueve una mayor sensación de bienestar.
Como concluye Ana Luna Tacón, el Pilates es mucho más que un método para estirar: es una herramienta para fortalecer el cuerpo desde adentro, mejorar el rendimiento físico y cuidar la salud integral a cualquier edad.
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