En Buen Vivir visitamos La escuela de Misterios, dirigida por Jorge Valls, que desde hace más de diez años ofrece cursos vinculados al desarrollo personal, la energía y el autoconocimiento.
En esta oportunidad, profundizamos en el mundo de la radiestesia, una práctica que utiliza péndulos, varillas y otros instrumentos para medir campos energéticos, tanto en personas como en espacios. “No todos los péndulos son iguales ni cumplen la misma función”, explica Valls. Algunos se utilizan para mediciones energéticas generales y otros, como el péndulo hebreo, tienen aplicaciones específicas de diagnóstico y proyección energética.
Medir la energía del cuerpo y los espacios
A través del péndulo, las varillas de radiestesia o instrumentos como el aurímetro, es posible evaluar el estado energético de los chakras, detectar desequilibrios y observar cómo estos pueden reflejarse en órganos y sistemas. Estas mediciones también se aplican a los espacios: habitaciones, lugares de descanso o trabajo, con el objetivo de identificar cruces de líneas electromagnéticas y zonas que no favorecen el bienestar.
La radiestesia tiene raíces antiguas: históricamente fue utilizada para encontrar agua subterránea y hoy se aplica también para armonizar ambientes, ubicar correctamente camas o espacios de permanencia prolongada y favorecer entornos energéticamente más equilibrados.
Símbolos y péndulo hebreo
Dentro de estas prácticas, también se utilizan símbolos energéticos como el antakarana o gráficos basados en letras hebreas, que se emplean con fines de armonización y protección. El péndulo hebreo, por su parte, se distingue por sus proporciones específicas y por el uso de “camisas” con letras hebreas, cada una asociada a una función energética diferente.
Desde La escuela de Misterios destacan que los cursos son breves, accesibles y orientados tanto a quienes buscan una herramienta personal como a quienes desean profundizar en estas prácticas para compartirlas con otros.
Una invitación a conocer, aprender y explorar nuevas formas de comprender la energía que nos rodea.