Las disfunciones sexuales masculinas no solo afectan la calidad de vida, sino que también pueden convertirse en un obstáculo silencioso a la hora de lograr un embarazo. En diálogo con Buen Vivir, el doctor Andrés Altre, andrólogo y sexólogo, explicó que muchas dificultades vinculadas a la fertilidad del varón no están únicamente relacionadas con la calidad del semen, sino también con la capacidad de mantener relaciones sexuales satisfactorias.
Según el especialista, disfunciones como la disfunción eréctil, la eyaculación precoz o retardada y el bajo deseo sexual son más frecuentes de lo que se cree, incluso en hombres jóvenes y sanos. Muchas veces estas situaciones estaban presentes desde hace tiempo, pero se naturalizan o se ocultan hasta que aparece el deseo de ser padres y el problema se vuelve evidente.
El estrés, la ansiedad y la presión que genera la búsqueda del embarazo pueden agravar estos cuadros, transformando el encuentro sexual en una obligación y no en un espacio de disfrute. En ese contexto, el abordaje médico suele incluir no solo el aspecto físico, sino también el emocional, donde la escucha y la empatía cumplen un rol clave.
“El alivio muchas veces comienza con poder hablarlo”, señaló Altre, quien destacó que la mayoría de estas disfunciones tienen tratamiento y solución. Consultar a tiempo, derribar mitos y perder el miedo a pedir ayuda es un paso fundamental para cuidar la salud sexual y reproductiva masculina.